INFORMES LEGALES     
 

INTERESES
EN COOPERATIVAS DE AHORRO Y CREDITO

Informe Especial
(Junio, 2001)

CARLOS TORRES MORALES 

JUAN CARLOS BENAVENTE TEIXEIRA

I.- MARCO JURIDICO APLICABLE:

En primer lugar debe tenerse presente que el marco jurídico aplicable al régimen de cobro de intereses que efectúan las Cooperativas de Ahorro y Crédito que no se encuentran autorizadas a operar con recursos del público (en adelante CAC’s), se encuentra recogido por la Ley General de Cooperativas y supletoriamente por el Código Civil.

En efecto, dado que las Cooperativas de Ahorro y Crédito que operan sólo con sus socios no son consideradas como empresas del sistema financiero a tenor de lo establecido en el Artículo 282 de la Ley General del Sistema Financiero y del Sistema de Seguros y Orgánica de la Superintendencia de Banca y Seguros y Vigésimo Cuarta Disposición Final y Complementaria de la misma Ley, este dispositivo no les resulta aplicable, siendo en consecuencia, la Ley General de Cooperativas y supletoriamente el Código Civil, la normatividad aplicable.

Establecer este marco jurídico aplicable resulta relevante puesto que las empresas del sistema financiero tienen la libertad de señalar unilateralmente las tasas de interés, comisiones y gastos para sus operaciones activas y pasivas, teniendo tan sólo la restricción de respetar los límites establecidos por el Banco Central en relación a tasas de interés. Al respecto, el Artículo 9º de la Ley General del Sistema Financiero señala:

“Artículo 9º.- LIBERTAD PARA FIJAR INTERESES, COMISIONES Y TARIFAS.

Las empresas del sistema financiero pueden señalar libremente las tasas de interés, comisiones y gastos para sus operaciones activas y pasivas y servicios. Sin embargo, para el caso de la fijación de las tasas de interés deberán observar los límites que para el efecto señale el Banco Central, excepcionalmente, con arreglo a los previsto en su Ley Orgánica. La disposición contenida en el primer párrafo del artículo 1243 del Código Civil no alcanza la actividad de intermediación financiera”.

En sentido contrario, toda persona natural o jurídica que no se encuentre considerada como parte del sistema financiero carece de esta libertad y se encuentra sujeta al pacto a que pueda arribar con su contraparte contractual dentro de las normas aplicables.

El inciso 7 de la Vigésimo Cuarta Disposición Final y Complementaria de la Ley 26702, señala:

“Las Cooperativas de Ahorro y Crédito no autorizadas a captar recursos del público tienen las siguientes características:

a) Tienen capital variable en función del importe de las aportaciones de los cooperativistas;

b) Sólo pueden captar recursos de sus socios cooperativistas;

c) Sólo pueden otorgar créditos a sus socios cooperativistas;

d) No podrán ser autorizadas a captar recursos del público;

e) Los depósitos de los cooperativistas no se encuentran incluidos dentro del sistema del Fondo de Seguro de Depósitos a que se refiere la presente ley;

f) Se rigen por la Ley General de Cooperativas y disposiciones complementarias y modificatorias”.

Obsérvese que la propia Ley del Sistema Financiero, precisa que las CAC’s se rigen por las normas de la Ley General de Cooperativas.

En ese sentido, habiéndose advertido que la Ley del Sistema Financiero permite que las empresas que lo conforman, puedan establecer libremente las tasas de interés pasivo y activo, dentro de los límites que  excepcionalmente establezca el BCR; resulta importante determinar si la Ley General de Cooperativas brinda un tratamiento similar a las CAC’s o si por el contrario, se encuentran sujetas a algunos límites.

II. LA LEY GENERAL DE COOPERATIVAS:

El artículo 73 de la Ley General de Cooperativas contiene una serie de normas aplicables a las Cooperativas y Centrales de Ahorro y Crédito. De los 7 incisos que contiene el citado artículo, la propia Ley del Sistema Financiero (Ley 26702), a través de su Vigésimo Quinta Disposición Final y Complementaria derogó en forma expresa el inciso 2, 4 y 7 de la norma en comentario.

Pues bien, el inciso 3 del artículo 73 de la Ley General de Cooperativas (que se mantiene plenamente vigente), señala:

“Artículo 73: Rigen para las cooperativas de ahorro y crédito, así como para las centrales cooperativas de ahorro y crédito, en cuanto les respecta, las siguientes normas especiales:

(...)

3. Las cooperativas y centrales de ahorro y crédito podrán fijar y reajustar los intereses correspondientes a las operaciones activas y pasivas que realicen, dentro de los límites máximos que al efecto se establezcan, legalmente y en igualdad de condiciones, para ellas, las empresas bancarias comerciales y las mutuales de vivienda”.

Como puede observarse, si bien las CAC´s no son consideradas como empresas del Sistema Financiero, la Ley General de Cooperativas ha establecido que en materia de intereses activos y pasivos, las Cooperativas podrán fijar y reajustar sus tasas en igualdad de condiciones que las empresas del Sistema Financiero.

En conclusión: como las empresas del sistema financiero actualmente no cuentan con ninguna limitación en cuanto a la tasa de interés activa o pasiva que pueden cobrar/pagar, las CAC´s gozan de la misma facultad, la cual reiteramos, está reconocida expresamente por la Ley General de Cooperativas.

Recuérdese que de conformidad con lo establecido por el artículo 122 de la misma LGC, sus normas sólo pueden ser modificadas, suspendidas o derogadas por un dispositivo del mismo rango (Ley o Decreto Legislativo), que se refiera en forma expresa a la LGC.

III.- REGIMEN DE INTERESES CONFORME AL CODIGO CIVIL:

En primer lugar, cabe distinguir la existencia de dos tipos de intereses; el interés compensatorio y el interés moratorio.

El interés compensatorio es aquél que paga el deudor al acreedor en calidad de contraprestación por el uso del dinero. Por su parte, el interés moratorio es aquél que paga el deudor a favor del acreedor cuando ha incurrido en tardanza en el cumplimiento de los pagos pactados con el acreedor. El Artículo 1242 del Código Civil establece las siguientes definiciones:

“Artículo 1242.- El interés es compensatorio cuando constituye la contraprestación por el uso del dinero o de cualquier otro bien.

Es moratorio cuando tiene por finalidad indemnizar la mora en el pago”.

Obsérvese pues que en general todo deudor está obligado, como contraprestación, a pagar un interés compensatorio, pues, utilizando esta misma terminología se busca compensar al acreedor el hecho de que éste haya entregado una cantidad de dinero o un bien en calidad de préstamo. Este mismo deudor sólo pagará interés moratorio de manera excepcional, es decir cuando incumpla con las oportunidades de pago prefijadas con el acreedor.

Ahora bien, a efectos de determinar las tasas que pueden ser cobradas por el acreedor al deudor, cabe distinguir dos supuestos:

a) Aquél en el cual las tasas han sido pactadas.

b) Aquél en el cual las tasas no han sido pactadas.

En el segundo supuesto, es decir cuando las tasas no han sido pactadas , resultan de aplicación los Artículos 1245 y 1246 del Código Civil.

En tal sentido, si no se ha prefijado la tasa de interés compensatorio, el deudor debe pagar el interés legal, mismo que es fijado por el Banco Central de Reserva a tenor de lo establecido en el Artículo 1244 del Código Civil. De otro lado, si no se ha prefijado el interés moratorio, el deudor sólo estará obligado a pagar por causa de mora, el interés compensatorio que se pudiere haber pactado, y si éste no se pactó sólo el interés legal.

Las normas arriba señaladas, disponen textualmente lo siguiente:

“Artículo 1245.- Cuando deba pagarse interés, sin haberse fijado la tasa, el deudor debe abonar el interés legal”.

“Artículo 1246.- Si no se ha convenido el interés moratorio, el deudor sólo está obligado a pagar por causa de mora el interés compensatorio pactado y, en su defecto, el interés legal”.

Apréciese pues que en defecto del pacto de las partes contratantes, resultan de aplicación las normas establecidas en el Código Civil.

De otro lado, en el primer supuesto mencionado líneas arriba, es decir cuando las partes pactan convencionalmente las tasas de interés, deben tenerse presente las siguientes reglas:

1.- Existe un límite máximo fijado por el BCR para que las partes puedan acordar o pactar las tasas de interés, ya sean tasas de interés compensatorio o tasas de interés moratorio.

En otras palabras, si bien las partes pueden pactar “convencionalmente” las tasas referidas, deben someterse a las tasas máximas que como limitación establece el BCR.

“Artículo 1243.- La tasa máxima de interés convencional compensatorio o moratorio, es fijada por el Banco Central de Reserva del Perú.

(...)”.

2.- Si las partes incurren en un exceso, es decir pactan tasas por encima de los límites que establece el BCR, los excesos provenientes de esa sobre tasa deben ser devueltos por el acreedor al deudor o imputados al capital, según lo decida el propio deudor.

“Artículo1243.- (...)

Cualquier exceso sobre la tasa máxima da lugar a la devolución o a la imputación al capital, a voluntad del deudor”.

3.- Obsérvese pues que no cabe la posibilidad que ante una tasa moratoria o compensatoria pactada sobre los límites máximos que fija el Banco Central de Reserva, se pretenda como sanción o “solución” establecer que resulta de aplicación la tasa de interés legal. 

Del segundo párrafo del Artículo 1243 del Código Civil se desprende con claridad que la consecuencia será la reducción de la tasa hasta los límites permitidos por el Banco Central de Reserva los excesos provenientes de la sobretasa serán devueltos al deudor o imputados al capital según aquél lo decida.

4.- Ahora bien, conforme se ha señalado en el punto 2) del presente Informe, por disposición expresa de la LGC, las CAC’s pueden fijar y reajustar sus tasas de interés en igualdad de condiciones que los Bancos.

Como quiera que a la fecha el BCR no ha establecido ninguna limitación a las tasas de interés que aplican los Bancos, tampoco existe limitación alguna con relación a las CAC’s, en estricta aplicación de lo estipulado por el inciso 3 del artículo 73 de la LGC, que ya hemos comentado.

De lo expuesto puede apreciarse que en las relaciones reguladas por el Código Civil, las partes contratantes pueden pactar las tasas de interés moratorios y compensatorios que estimen más adecuados para sus propios intereses. El límite de esta libertad contractual está establecido sólo por los límites máximos que establece el Banco Central de Reserva, los cuales, a la fecha resultan inexistentes tanto para Bancos como para Cooperativas de Ahorro y Crédito.

IV.- LA INTERPRETACION CORRECTA EN LOS CASOS JUDICIALES:

De acuerdo a lo establecido en los puntos precedentes, queda claro que las Cooperativas de Ahorro y Crédito que sólo operan con sus socios, tienen plena libertad para pactar con ellos las tasas de interés aplicables a las relaciones crediticias (actos cooperativos) que mantienen entre sí.

Dicha libertad encuentra una sola limitación cual es que lo que pacten no deberá exceder los límites fijados por el Banco Central de Reserva, siempre y cuando dicho límite sea igualmente aplicable a los Bancos y demás entidades del Sistema Financiero. Como quiera que en la actualidad los Bancos no cuentan con limitación alguna (el BCR no ha establecido límites), las Cooperativas de Ahorro y Crédito se encuentran en idéntica situación.

Debido a que en la actualidad no existen límites impuestos por el BCR a las empresas del sistema financiero y por aplicación del inciso 3 del artículo 73 de la LGC, a las CAC’s, no resulta aplicable el artículo 1243 del Código Civil que dispone que  “Cualquier exceso sobre la tasa máxima da lugar a la devolución o a la imputación al capital, a voluntad del deudor”.

En ese sentido, no puede pretenderse la aplicación del artículo 1243 al caso de Cooperativas de Ahorro y Crédito, ya que al no existir limitación (tasas máximas), no hay posibilidad de incurrir en el supuesto que establece dicha disposición.

Y aún en el caso que en el futuro el BCR establezca tasas máximas de interés aplicables a Bancos y por ende a Cooperativas, si se pactara por encima de ellas (de los máximos permitidos), ello no generaría la aplicación de un “interés legal” (como hemos observado en algunas resoluciones que nos han alcanzado). La única consecuencia de ello sería que los excesos deben ser o devueltos o imputados al capital. En todo caso la tasa de interés se reduciría a los límites establecidos por el Banco Central de Reserva pero de manera alguna pueden ser equiparados al interés legal.

Tan cierto es lo señalado que el propio Código Civil establece con absoluta claridad que sólo resulta de aplicación el interés legal si las partes así lo pactaron expresamente o si las partes omitieron pactar intereses compensatorios o moratorios. En momento alguno se establece la aplicación del interés legal como consecuencia de un exceso en la tasa convencional acordada, ya sea ésta moratoria o compensatoria.

Conforme a lo señalado, si el Poder Judicial determina en cierta circunstancia que las partes han acordado una tasa de interés que supera los límites que establece el Banco Central de Reserva, su obligación será considerar los pagos en exceso como imputación al capital o en su caso que ellos sean materia de devolución. La liquidación de intereses que pueda efectuarse deberá respetar la voluntad de las partes de pre establecer tasas de interés, reduciéndose en todo caso a los límites máximos que el Banco Central de Reserva ha establecido, pero de manera alguna cabrá que se efectúe una liquidación con el interés legal ya que ello no ha sido voluntad de las partes.

Comentando este Artículo, el Dr. Felipe Osterling Parodi, señala claramente:

“Si en un caso concreto se presenta tal exceso, éste se reputará como no puesto; corresponde al deudor decidir su destino: ya sea su restitución o su imputación al capital. Parece conveniente que la solución no sea la de anular el contrato (como ocurre en el Código Civil Alemán, artículo 138), con los efectos consiguientes que ello produciría, ni que se presuma que las partes no han convenido pactar intereses” (OSTERLING PARODI, Felipe “Las Obligaciones” Biblioteca Para Leer el Código Civil. VOL. VI, Fondo Editorial de la PUCP, Tercera Edición, 1988, Pag. 141).

Obsérvese pues que ante un exceso queda claro que no podrá presumirse que las partes no han pactado intereses, pues ello sería el único supuesto en el cual podría ordenarse la aplicación de intereses legales.

V.- CONCLUSIONES:

1.- Las Cooperativas de Ahorro y Crédito que operan sólo con sus socios tienen la libertad de pactar con éstos las tasas de interés moratorio y compensatorio que estimen convenientes, dentro de los límites máximos establecidos por el BCR.

2.- Actualmente el BCR sólo ha establecido tasas máximas de interés para las personas ajenas al Sistema Financiero, por lo cual las empresas del Sistema Financiero se encuentran en total libertad de fijar y reajustar sus tasas de interés por las operaciones activas y pasivas que realicen.

3. Si bien las Cooperativas de Ahorro y Crédito no forman parte del Sistema Financiero, también tienen plena libertad de fijar y reajustar sus tasas de interés, ya que el inciso 3 del artículo 73 de la LGC expresamente lo permite.

4.- Si el BCR llegara a fijar tasas máximas para las operaciones de los Bancos y con ello, para las operaciones de las CAC’s (en aplicación del inciso 3 del art. 73 de la LGC), los excesos que genere dicha situación se imputan al capital o se devuelven al deudor, no siendo legalmente posible aplicar el interés legal.